
El grifo de la ducha abierto, con el vapor envolviendo su cuerpo. La luz apagada, con la ciega oscuridad negando las paredes. Sólo una píldora de brasas se aviva en el cigarro al ritmo de las caladas. El suave rasgueo de una guitarra se impone en el ambiente y da ritmo a la patética escena. En el negro vacío del cuarto de baño su imaginación no se coarta y la siente. Allí está ella, delante de él, con la sumisa entrega de los sueños lúcidos. Le coge las manos y la descubre demasiado real. (más…)


