
Yukio Mishima
Prólogo
El autor nos ofrece en este cuento una escena patética y burguesa de hipocresía galopante. Unas señoras aburridas, muy aburridas, solemnemente aburridas, celebran el cumpleaños de una de sus amigas al mismo tiempo que ocultan sus edades. El falso afecto que se dispensan queda latente desde el primer momento, pues es la conveniencia social lo que les hace aglutinarse en torno a la mesa y no el sincero afecto para con las demás. Seguir leyendo →
Categorías: El Jardín Errante
Etiquetado: mishima

Yukio Mishima
Prólogo
Tenemos a continuación la frustración de un poeta en agraz que se siente invencible y finge ser un genio de los que quedan pocos. Busca la poesía en todo, menos donde más la hay: en el mundo visible y en el interior del propio poeta. Se deshace en versificaciones sobre sentimientos e imágenes imposibles sin llegar a saborear una sola rima sobre lo real. El idealismo poético le introduce en una espiral de romanticismo juvenil endogámico y decadente, en la teología del suicidio prematuro y, a la postre, por más que pretendan lo contrario, infértil. Y cuando no hay agallas para acometer la rebelión contra la ancianidad, esperar que sea el mundo quien le mate. A fin de cuentas, se trata adolescentes apegados a su propia palabrería vana e innecesaria, como sus poemas. Arrogantes e inexpertos, se encasillan en su propia masturbación mental para desdeñar cuanto tienen alrededor sin llegar siquiera a conocerlo. Seguir leyendo →
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Mariano José de Larra
Prólogo
Mariano José de Larra y Sánchez de Castro (1809-1837), con todo el rimbombo de sus apellidos, es uno de los mejores escritores en castellano y personificación misma del romanticismo español. Murió pronto, escribió mucho y vivió con intensidad hasta su suicidio. El pobrecito hablador publicó un folleto mensual satírico, participó en la tertulia «El Parnasillo», cofundada por él, peleó con los Voluntarios Realistas, se enamoró hasta las trancas, se casó, tuvo tres hijos, escribió para varios periódicos, se separó, tuvo una amante casada, tradujo del francés, fue censurado, estrenó teatro, viajó, se metió en política,… No paró en sus veintisiete años. Seguir leyendo →
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Hermann Hesse
Prólogo
Apenas conocía yo la narrativa de Hermann Hesse (1877-1962) sino por algunas referencias que encontraba en diversos ensayos metaliterarios y la desafortunada lista de premios Nobel. Sin embargo, hace unas semanas encontré en una librería de Mijas una excelente edición de tres de sus novelas y no pude resistirme. Siempre que entro en una me pasa lo mismo, parece que un extraña fuerza me impide salir de ellas sin algún tomo.
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Sebastian Horsley
Prólogo
En España apenas se le conoce, pero para nuestros vecinos ingleses es un escritor, pintor y suicida fallido (así lo dice él) de renombre. Su sombrero de copa, que parece sacado de una película de Tim Burton, es inconfundible y no deja lugar a dudas: es un artista sin vergüenza. Sebastian Horsley (1962) no se cansa de provocar ni de las putas. De lo primero se darán cuenta con este relato, de lo segundo doy fe yo. Y los Estados Unidos, que le negó la entrada en 2008 por «depravación moral». Él sólo quería promocionar su autobiografía, Dandy in the Underworld. Seguir leyendo →
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[Escrito con el Grupo de Estudios Alternativos.]
Ditirambos de Dionisos es el último libro que Nietzsche envió a la imprenta y el único estrictamente de poesía. Hay, en La gaya ciencia, dos apartados que pudieron convertirse en un libro de poesía («Broma, astucia y venganza», y «Canciones del Príncipe Vogelfrei»), pero quedan diluidos dentro del tomo en el que finalmente se incluyeron. Seguir leyendo →
Categorías: Friedrich Nietzsche · Traducciones

Manuel Ocaranza - La flor muerta (1868)
La flor muerta (1868; también conocido como La flor marchita), del mexicano Manuel Ocaranza (Uruapan, 1841 – Ciudad de México, 1882), es, desde que la descubrí en un libro escolar de Literatura -sin nombrar al pintor, acompañando la explicación-, una de mis obras de arte favoritas. Es capaz de embelesarme durante horas mientras contemplo la conmovedora delicadeza de sus líneas, la suave sugestión de sus colores o la quebradiza melancolía de sus formas. Y sin embargo, Ocaranza no es conocido en casi ningún sitio. Ni en su México del alma, ni en el resto del mundo. Ni siquiera se sabe dónde está la mayoría de su obra. Seguir leyendo →
Categorías: Pintura
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David Manzur - La lección de canto (1984)
Ciudad de Granada, 18 de julio de 2009
He estado de vacaciones. Podría entrecomillarlo porque podrían no haberlo sido. No cabría la duda si no hubiesen sido compradas al Capital. En ese caso, otro gallo -de pelea, prietas las filas-, cantaría. Me he sumergido, muy a mi disgusto, en las masas tibias y amorfas, antítesis de lo heroico. Salí de aquí, de mi Ciudad, con la esperanza de no perder la razón entre tan «numerosa asamblea humana», que diría Pío Cid. Y allí fui, a donde van todos, a la odiosa Costa del Sol. Casi recelo más de ella (la tengo, por desgracia, muy vista) que de Sevilla (por más que ésta la he visitado recientemente, estando ella vestida de gala; y no me desagradó tanto como supuse que lo haría). Seguir leyendo →
Categorías: Dietario

Pierre Drieu La Rochelle
Prólogo
Lamento tener que comenzar a hablar de Drieu La Rochelle (1893-1945) haciendo mención de su época «fascista» (y ¿qué es eso de «fascista»? ¿Acaso tenemos una definición objetiva e históricamente contrastada de lo que eso significa?). En la última carta que le escribió a su hermano Jean reconocía que «de no haber tenido estas tres o cuatro pequeñas enfermedades y el miedo a ser relegado a ciertos trabajos subalternos, me habría alistado en las Waffen SS». Pecado mortal para un escritor en el siglo XX. Mándenlo a la hoguera, ¿no? Seguir leyendo →
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El grifo de la ducha abierto, con el vapor envolviendo su cuerpo. La luz apagada, con la ciega oscuridad negando las paredes. Sólo una píldora de brasas se aviva en el cigarro al ritmo de las caladas. El suave rasgueo de una guitarra se impone en el ambiente y da ritmo a la patética escena. En el negro vacío del cuarto de baño su imaginación no se coarta y la siente. Allí está ella, delante de él, con la sumisa entrega de los sueños lúcidos. Le coge las manos y la descubre demasiado real. Seguir leyendo →
Categorías: Relato