Ellos trajeron putas a Eleusis (7)

octubre 13, 2013 § Deja un comentario

Odio el cine coreano.

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Desayunar con gafas de sol en la cocina y rebuscar entre las colillas para liarte un cigarro.

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Leído: Paul Krugman es un hipster.

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Información gratuita: Miseria y grandeza del Partido Comunista De España, 1939-1985, sigue costando 1849.43 euros en iberlibro.

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La cuna y coraza de la corrupción en España tiene un apellido: Borbón.

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Acabo de ver lo de Rubalcaba y el cambio de nombre del PSOE. Este quiere ser Goebbels y no llega a Cantinflas. Y va con segundas. Partido de los Socialistas Europeos… Es MUY camisa parda.

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Video erótico, el de Beatriz Talegón. Esa inocencia teenager, esa candidez casi escolar.

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Beatriz Talegón descubre, también, su trauma: lo que le pasa es que quiere tener un hijo. Como Almudena Grandes.

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García Trevijano: el PSOE traicionó a los españoles en 1976, la ruptura era posible.

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Yo, como nunca he entendido el Tractatus, no puedo hablar de traducciones. Me parecen iguales.

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#Razones16F Le pegáis a unas criaturas de partido pero no tenéis cojones a asaltar la Delegación de Gobierno. A Telecinco a hacer el memo.

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José Bono se incorporará el lunes a Cremades & Calvo-Sotelo. Pues cómo me alegro no haber entrado yo cuando pude.

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Facebook me ha bloqueado mi cuenta porque dice que mi ordenador tiene virus. Y a ellos ¿qué coño les importa?

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Buenos dias. Vamos a hacer un par de enemigos. Sevilla es como sus mujeres. No son especialmente guapas, pero se arreglan tan bien que consiguen fingir -engañando- una belleza inexistente. Al revés que otras ciudades. Granada -sus mujerea-, por ejemplo, es extraordinaria. Pero nunca ha sabido explotar su natural belleza.

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Todavía procede recordar que hasta hace un par de años quienes pedíamos la abdicación de SM éramos unos traidores revolucionarios.

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A ver si os creéis que el resto del cine europeo está mucho mejor. Salvo el guerrillero Obelix…

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«Yo quiero hacer mi luna pedazos contra el suelo» (Marcos Ana). ¡Buenos días, país!

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Lo curioso de España es que cuando logra privatizar mastodontes públicos lo hace siempre mal y turbio. Es logico que cunda odio al mercado.

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Aunque la idiocia tribalista es habitual en el football, no deja de repugnar la xenofobia y el sectarismo de los marxistas celtarras.

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Se espían, se insultan, se combaten, se trapichean, se traicionan. Es inevitable apreciar la fuerza erótica de la política.

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«En París, como en todas las ciudades civilizadas, agosto es temporada baja». #LeerASostresEsAplaudir

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Criticar a los españoles que tributan fuera pero retorcer y estrujar a los que se quedan. Muy bien, Montoro.

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Critican la esclavitud tecnocrática y al mismo tiemoo que sea demasiado democrático. Oh progres del mundo.

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«Se pregunta el sexo en términos binarios» (leído en El Diagonal). Estos quieren algoritmos ininteligibles.

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Exigirle ética hacker absoluta a Facebook es como pedirle a CocaCola que libere su fórmula para completar su espíritu navideño.

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«El maligno de César Vidal, que no sabe quién fue José Antonio, en su Biografía no autorizada no se entera ni que existió d’Ors» (José María García de Tuñón Aza, «Eugenio d’Ors y José Antonio», El Catoblepas, 132).

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Buenos días, país. Vamos a buscarnos un par de enemigos. Hoy, memoria histórica. Pretender declarar ilegales (ya la ley dice injustas) todas las condenas de un régimen anterior es de una irresponsabilidad pasmosa. Y ¿por qué las penas de cárcel por saqueo y no las usucapiones de la posguerra? Traería un absoluto caos perverso. Aunque la norma general exige 100 años, permite dar nombres propios de atrocidades y condenas. ¿Reconciliación o venganza en pueblos?

Lo de los símbolos: ¿por qué no los edificios de los invasores romanos? Y no se cumple la excepción artística (Conde de Rodezno, Iruña, p ej.).

Y como disparate final, la ley quiebra el principio de unidad de archivos. No se trata como dijo el PP de ganar con retroactividad. Sino de quebrar el curso normal de la historia por una boutade histéricopopulista.

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«Como no tenemos sociedad civil, sólo tenemos calle» (Cristina Losada).

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Por un instante he pensado que Ana Curra volvía a Granada. Estaba mirando la guía del rock del año pasado.

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«Hay más verdad en tu cuenta de Spotify que en tu mejor filosofía» (Nietzsche).

«El Mediterráneo está sobreestimado» (Schopenhauer).

«La Religión soy yo» (Hegel).

«El sentido moral perece en la política, el hombre sacrifica al hombre en favor del Estado» (Feuerbach).

«El socialismo, especialmente el progresismo, es la religión propia de una sociedad dedicada a la producción de mercancías» (Engels).

Todo eso &c.

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Luz, maldita sea la luz / que me desvela.

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Cualquiera que esté fuera de la sexta PolitCorrecta sabe que lo de Toni Cantó es absolutamente cierto. Feminazi: jódete y baila.

Lo que queremos ahora, que por fin prestan atención al tema, es que nos digan el porcentaje de sentencias condenatorias en violencia.

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Enganchar al alcalde de Granada a un coche con una cuerda y a ver cuántos baches se come el orondo pelón con la cabeza.

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Dragó anuncia Pacto de sangre. Vidas cruzadas para el 10 de marzo. Me aburro. Comprendo que no se le puede pedir que escriba veinte veces el Gárgoris. Pero por el báculo de Túbal, qué torturas nos trae. Dragó no está para escribir Sosekis y Kokoros, sino para Discursos numantinos. En cuanto a Esos días azules… nos importan más las pudendas de los demás que las suyas. Y no hay forma de sacar un nombre.

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He decidido que las colombianas no deberían escribir poesía. Y ya está. Que por cierto, qué bien hablan: «Acta de premiación» (a una colombiana, por si pensaban que sentencio sin leer).

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Recibo: «Están desalojando el local okupado por CNT en la calle Padre Manjón 1 de Zaragoza. Acude y difunde!». Si la CNT es igual de colaboracionista que aquí, se lo merecen. ¡Acude y ayuda al desalojo!

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Estoy dándole vueltas a lo de «acta de premiación». Es hasta placentero.

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Ya no tenemos corruptos como antes. Hasta hace un tiempo eran los malos. Hoy son todos.

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Lo que pasa cuando vota un pueblo alienado y en disolución, que ganan un payaso y un chorizo.

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Si al menos todo este odio y afán de venganza os lo dejárais reservado para el football.

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No estoy preparado para estas cosas. Rafael Berrio, «Las mujeres de este mundo». Es que Rafael Berrio ha sacado nuevo disco. Y eso. Que ahora no. Que no doy.

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Esta defensa tan cerrada de los bukaneros demuestra que, por desgracia, la izquierda ha perdido todo referente ideológico decente.

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¿Ha muerto Hegel, digo Hessel? No hay mucha diferencia entre la capacidad filosófica de Hessel y la de los Bukaneros.

Lo que Hessel no calculó es que el título de su libro describe bien lo que sentimos algunos al leerlo. Pero hacia su inmerecido renombre.

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Que no, idiotas, que lo grave no es llevarse el dinero a Suiza. Lo perverso es que el dinero NOS LO ROBAN CON IMPUESTOS.

El sufrimiento del toro

agosto 27, 2012 § 2 comentarios

He recibido el aviso de que en el programa El Gran Debate, de Telecinco, hubo hace unos días un rifirrafe organizado entre taurinos y «animalistas». Se encontraban entre los primeros Carmen Tomás, el torero Soro y Fernando Sánchez Dragó; entre los segundos, Jorge Verstrynge, Silvia Tortosa y la irritante Pilar Rahola. De todos ellos, por cuestiones literarias, políticas y estéticas, sólo me interesan Dragó y Verstrynge. Digo que «sólo», pero como de hecho ellos me interesan mucho, me he apresurado a ver el video. Como siempre ocurre con estas cosas, los vociferantes -fundamentalmente Rahola- acapararon el programa con proclamas más o menos moralistas, culminadas por la aparición de un tipejo con pintas de informático que representaba a Igualdad Animal, muy interesado por el «avance ético de la sociedad».

Es muy probable que de todos ellos, sólo los taurinos hayan ido a una corrida de toros. Parece que Verstrynge sí que ha ido a alguna y quizá por ello era el más tibio en la crítica. Podría pedir que, para beneficio de la integridad de los animalistas, se nieguen no ya al consumo de carne, sino a exterminar termitas, cucarachas, piojos y otros miembros de los escalones inferiores del mundo animal. Si no, podremos acusarles de hipócritas y de insecticidas, por ejemplo. A ver si es que sólo los mamíferos y las aves a partir de cierto peso tienen «derecho a la vida». En cualquier caso, yo no voy a entrar en razones, tan pendientes de la oportunidad y la agudeza de la expresión, sino en hechos, que sí son amores. Me bendice el refranero.

El pasado jueves estuve en un corrida, la octava de feria, en la Malagueta (Málaga). Toreaban Ponce, Perera y Salvador Vega. Una faena mediocre de Ponce, lustrosa pese a lo toros mansos de Perera y desastrosa de Vega, que acumuló cinco avisos y ¡veintisiete descabellos! entre los dos toros.

Según la mitología antitaurina, el aficionado a la tauromaquia es un descerebrado sediento de sangre que calma sus frustraciones viendo el sufrimiento del toro, por no pegarle a su mujer o a su gato [SIC]. ¡Eso se decía en el programa! Pues bien, Salvador Vega, precisamente por pasarse de listo, dejar al picador destrozarle el lomo al toro, dejar el estoque a medias y hacer después una masacre con el verduguillo, por todo eso, y por después tener el toro que ser apuntillado en el ruedo, en uno de los finales más vergonzosos e indignos para el sagrado toro, recibió tal tanda de abucheos, pitos e insultos que no levantará cabeza en tiempo. Cómo nos conmovíamos en los tendidos ante la violencia gratuita, ante la tortura -pues eso era- a la que estaba sometiendo al astado. Alguno ha querido llamarlo «el carnicero de Málaga», pero eso trae recuerdos de otra índole.

El público no va para calmar irreproducibles ansias escabrosas, trata con infinito respeto al toro. Que los animalistas no comprendan que la muerte está incluida en la vida, que forma parte de ella e incluso que vivir es bailar con ella, eso sí atañe a taras intelectuales y a vacío espiritual. Recojo de Savater, que no es santo de mi devoción pero a quien, merced a sus ediciones de Cioran y algunos aforismos redondos, me gusta seguir, que «en el toreo está presente la muerte, pero como aliada, como cómplice de la vida: la muerte hace de comparsa para que la vida se afirme». Gentes sin rito -decía Jung que acabarían esquizofrénicas-, que no comprenden el erotismo y el galanteo, la voluptuosidad sacramental del rondamiento a un animal totémico. Postcristianos sin hornear, si se quiere. El pueblo acude para un toreo como el de Belmonte, «con sentimiento y pasión de enamorado», porque se trata de una historia de amor y de muerte, de -en definitiva- una clase magistral sobre la vida. La sangre inevitable son las dimensiones del teatro.

[Imagen: Van Gogh – Espectadores en los toros]

Ditirambo boadellesco

junio 10, 2012 § 1 comentario

Los frikifachas (oh, lo que ha dicho) de Intereconomía han montado un programa que con cierta malicia podríamos rebautizar con el nombre de Doce tiarracas sin piedad. No es tanto: lo hacen bien. Me gustó la entrevista a García Serrano, aunque tenía más de entrevista-untamiento que de fusilamiento inquisitivo. Pudo ponerle las cinco rosas a José Antonio y alardear de macho ibérico. Se comprende, porque es de la casa. A Boadella lo han metido en berenjenales políticos que no suelen serles gratos a los que se dedican a otras cosas, pero que a los pepes de a pie nos gusta porque nos acercan a la persona que hay tras el personaje. Hay que recordar el campanazo de cierta entrevista en TV3 en la que Carlos Sobera demostraba ser, como lo definiría Walter García hace unos meses, «un buen español» a la vizcaína. Boadella habla desde la desolación de quien lo ha perdido todo en su tierra. Sus viajes por Catalunya se limitan, dice, a ir de la estación del AVE a su casa gerundense. Las iniciales «querencias tribales», similares a las de Josep Pla, acaban con el exilio práctico huyendo de la opresión del «catetismo provincial» y con una «derrota placentera» que acabó con él en Madrid, acogido por Esperanza Aguirre.

Lo excepcional de Boadella es que consigue hervir la sangre de todo moralista, de todo sectario ideológico. Lo hizo con la Iglesia, lo hizo con Franco, lo hace con la izquierda hegemónica. Los que antes lo encerraron en la cárcel y quisieron juzgarlo por lo militar, ahora -con otras caretas, pero siempre en el poder- se conjuran en un linchamiento (como el de Jiménez Losantos, pero sin secuestro y tiro en la pierna) para decretar su muerte civil. Y él no se calla. Lo denuncia como mejor sabe, por ejemplo, fusilando a un crítico de El País en El Nacional o en el libro Adiós Cataluña, tan parecido en sus pasajes belicosos a El linchamiento. Aunque de vez en cuando surja algún Krahe o algún Rubianes que con bastante mal gusto logre enervar a la otra mitad del corral ibérico, el público hoy «lo aguanta todo con cierta flema» y los lichamientos no alcanzan ni con mucho la gravedad de los que sufren quienes no comulgan con las instituciones y el establishment. A ver quién le ha dicho algo a Goytisolo por las guarradas que desparrama en sus libros que se asemejen algo a las que les dijeron a Boadella y a Dragó por la joint venture de Dios los cría…

Precisamente en ese libro nos topamos con un Boadella apolíneo en el trato cercano que sin embargo con un poco de visión general y perspectiva se nos presenta dionisíaco. Tras las cuestiones políticas, que cuando se amontonan son narcóticas (excepto con las sorpresas revolucionarias, como la afirmación de que dado el Estado de Derecho los sindicatos no deben existir), viene el artista enamorado del teatro en todo su sentido. El «altar sagrado de la vida» puede estar en las tablas del Canal, pero también en el albero de una plaza de toros. Creo que su pasión tauromáquica es el detalle que coloca definitivamente a Boadella en la nómina de personas… ¿Pre-modernas? ¿Antiguas? ¿Tradicionales? ¿Paganas? Esas personas que ven un montaje de Antoni Tápies y no lo entienden, porque «no podemos hacer un arte que esté por debajo de Altamira». El arte, dice, «es una cosa muy concreta y que tiende, sobre todo, a la emoción». Qué duda cabe de que su arte sí emociona. Es un creador consecuente con lo único importante, su propia creación.

Ahora los idiotas y los psicoterapeutas progres hablan mucho de risoterapia, en la cual se juntan diez o quince subnormales en una sala de la empresa y baten la mandíbula a carcajadas forzadas hasta que les duelen los músculos de la cara. Una de esas cosas en apariencia inocuas, pero peligrosas como una invasión de alienígenas genocidas. Maldito mundo aséptico y virtual. Acudir a Boadella es acercarse a uno de los últimos cómicos viscerales, donde la visceralidad no se refiere tanto a la acepción desagradable que nos quieren presentar los buenistas sino a la autenticidad y naturalidad. Quizá por eso no acepta las grabaciones de su teatro, como José Tomás prohíbe la retransmisión de sus corridas: hay que vivir las cosas de cuerpo presente, porque sólo así hay experiencia completa.

Tiempo (Afrontemos el caos, II)

febrero 19, 2012 § Deja un comentario

«If you make a revolution, make it for fun».
D. H. Lawrence

Decía Leonardo Castellani, sacerdote argentino reintroducido en España por Juan Manuel de Prada y aplaudido hasta la extenuación y el sangrar de manos por la derecha conservadora, que «el hombre es un esencial buscador de cadenas», hasta el punto de que «donde quiera que el hombre puede encontrar una cadena que lo libere de su esencial cambiabilidad y contingencia y que lo ate a un algo permanente, como un náufrago a un mástil, allí se siente feliz y noble» . A mí me parece una tontería inmensa y, lo que ello representa, un crimen contra la vida. « Leer el resto de esta entrada »

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