Pedro José

febrero 1, 2014 § Deja un comentario

http://www.elmundo.es/television/2014/01/30/52ea9d84ca474113658b4579.html

Es, sin duda, el fundador del periodismo español. Hasta su llegada todo eran gacetilleros de provincias, portavocías del poder y columnismo de salón. Es el primer gran licenciado en Periodismo en España, y lo es de raza. Viendo las nuevas hornadas, será también de los últimos. Sus luces son claras: independencia como perfume y libertad como bandera, raspar y mostrar la roña del poder como vocación. Las sombras algo tibias: su empeño por buscar la bondad en los más indeseables.

SU periódico es parte de la historia reciente. Aunque algunos sólo aplaudan cuando muestra las miserias de los otros.

Y, por supuesto, aunque nadie haga el menor caso cuando denuncia la gran estafa de los últimos 150 años: el 11M.

Ya tiene dos medallas: las veces que lo han echado de su periódico, una el PSOE y, ahora, el PP.

El mal y la corrupción

enero 19, 2013 § 4 comentarios

A propósito de todo esto de la corrupción, el mal endémico del régimen y la canallesca casta política, he recordado un párrafo que tenía anotado de Slajov Žižek en Sobre la violencia. Seis reflexiones marginales.

«Es como si la auténtica comunidad sólo fuese posible en condiciones de amenaza permanente, en un estado constante de emergencia. Esta amenaza es orquestada, como se nos muestra, de la manera más “totalitaria” por el círculo interior, los “mayores” de la misma comunidad […] El mal en sí mismo debe redoblarse: el mal “real” de la desintegración social tardocapitalista debe transferirse al mal arcaico mágico-mítico de los “monstruos”. El mal es una parte del círculo interior mismo: es imaginado por sus miembros. Parece que volvamos aquí, junto con G. K. Chesterton, a El hombre que fue jueves, donde la máxima autoridad policial es la misma persona que el supercriminal, que libra una batalla contra sí mismo. De un modo protohegeliano, la amenaza externa contra la cual lucha la comunidad es su propia esencia inherente».

Tiene mucho que ver con aquello de que el Régimen no está corrupto, sino que el Régimen consiste en la corrupción. No obstante, gran parte de la sociedad con conciencia política sólo se moviliza cuando es la parte del Régimen que no le gusta (a la que quiere desplazar por considerarla contraria a sus valores esenciales, que no son las leyes fundamentales -la Constitución de 1978-, sino la etérea idea de la democracia misma) a la que pillan con las manos en el dinero ajeno. Es importante destacarlo porque la balanza está absolutamente desequilibrada. ¿Cuántos casos de corrupción ha destapado El País relativos al PSOE? ¿Cuánto caso le hizo a los ERE falsos? Y sin embargo, la mayor y más potencialmente desestabilizadora trama para el PP la ha destapado El Mundo.

Como no podía ser de otra forma, la ultraizquierda se ha lanzado a la calle a protestar y cercar la sede de Génova 13. Aquí se demuestra de nuevo el desequilibrio, la falta de posible entendimiento por la disparidad de medios de lucha. La derecha, por sensatez no exenta de mojigatería, se limita a leer los medios y compartir la información. Eso le basta, porque está convencida de que en una sociedad civiliada no hace falta más. No estamos sometidos a grandes mass media, cada cual lee lo que quiere y si unos tienen éxito y otros no, es -a pesar de las injustas intervenciones públicas vía subvenciones o vista gorda- por la relevancia de sus noticias y la cantidad de personas que comulgan con su modo de exponerlas. Y la izquierda, por complejo de superioridad no exento de chabacanería, en seguida coge la pancarta, la cacerola y el silbato, corta una calle y, en mímesis ilustrada del episodio bíblico de las trompetas de Jericó, espera que su incivismo logre hacer caer lo que se tercie en ese momento. Pero la historia reciente nos ha demostrado que han caído muchos más indeseables a golpe de titular que por los puños en alto de la calle.

El peón de partido, sobre todos los inconscientes que se creen a la izquierda de la izquierda y que en realidad son guardias de la porra en los aledaños del PSOE, todavía piensa que los políticos le hacen caso a la calle. Su ingenuidad, su candidez es tal, que están convencidos de que no pueden soportar los gritos que les llevan desde fuera. No se dan cuenta de que sus despachos están insonorizados y de que, contemplados desde la planta noble del edificio del partido, la muchedumbre que hay abajo vocferando es insignificante. Al menos, mientras no supere en número a los votantes que tuvo en las últimas elecciones.

Que por mayo era, por mayo [Dragó en El Mundo]

mayo 14, 2012 § Deja un comentario

El 22 de marzo de 1968 se organizó una ceremonia en el campus de Nanterre para inaugurar una piscina financiada por el Gobierno. Cohn-Bendit gritó en el transcurso del acto: «¡Métansela donde les quepa! Lo que queremos es hacer el amor». A renglón seguido pidió que los alumnos tuvieran libre acceso a los dormitorios de las chicas. Ese fue el anecdótico detonante de lo que poco después llamarían Segunda Revolución Francesa. Aquel judío alemán nacido en Francia fue deportado al país de sus progenitores. Georges Marchais, líder del Partido Comunista, arremetió contra los estudiantes burgueses (sic) y se burló de Danny el Rojo llamándolo niño mimado. Una riada de estudiantes anegó Boul’Mich’ al grito de «¡Todos somos judíos alemanes!». La revuelta se dirigía contra los políticos y el sistema educativo. No querían exámenes. La mecha prendió en toda Francia. Cinco millones de enfants de la patrie se sumaron a la mascletá. Los trabajadores ocuparon las fábricas en demanda de autogestión. El desbarajuste fue en crescendo. Sartre, Simone de Beauvoir y otros mandarines del Café de Flore firmaron una proclama de ayuda a los revoltosos. Le Monde la publicó. El 8 de mayo los estudiantes salieron otra vez a las calles de París y se pusieron a levantar los adoquines para tirárselos a las fuerzas del orden y averiguar si bajo ellos había playas de Ipanema con garotas en biquini. Diez millones de obreros se declararon en huelga. De Gaulle pidió al general Massu que sacase la tropa y, ante la negativa del parachutista, negoció con los sindicatos. La revuelta llegó a su fin. El presidente, más chulo que el Pichi, convocó un referéndum por nadie solicitado, lo perdió, dimitió y regresó a Colombey-les-deux-Églises. Su delfín, Pompidou, barrió en las elecciones generales celebradas poco después y todo volvió a su cauce. Allí no había pasado nada. Hace un año, en Madrid, los émulos del sesentayochismo se pusieron a sestear, como San Isidro, bajo el madroño de Sol mientras los ángeles de la España laboriosa tiraban de los bueyes del sentido común. ¿Sirvió para algo aquel botellón? Rajoy, como Pompidou, arrolló en las elecciones. Rubalcaba fue su Poulidor. Le Pen sube cual burbuja de champagne. Los neonazis alzan la voz en el ágora de Atenas. En Londres revalida el alcalde conservador. El próximo presidente del Imperio será demócrata o republicano. La primavera árabe viste burka. Todo sigue o empeora. El mundo yira, yira… Dele Dios buen galardón.

[Fernando Sánchez Dragó, «El lobo feroz», El Mundo (14.V.2012). Publico sus artículos en papel por la dejación de funciones de su webmaster.]

Rien ne va plus! [Dragó]

marzo 26, 2012 § Deja un comentario

¡QUE AGOBIO ser columnista los lunes! ¿Cómo evitar el planchazo? Son las ocho de la tarde. Acaban de cerrar las urnas. Los sondeos a bocajarro no me inspiran confianza. La gente es muy mentirosa, y en España, más, pues si dices que has votado a la derecha y luego gana la izquierda, que por todas partes tiene espías y sólo gobierna para los suyos, vas aviado. Al revés, no, pues la derecha, por sus complejos, sólo pone ojitos a quienes son de izquierdas, y a quienes no, que los zurzan. ¡Si lo sabré yo! Aviados van, en todo caso, los andaluces y cuantos viven al sur de Despeñaperros, que era donde según Curro Romero terminaba Europa (ahora termina en Bruselas), si los del Eregate y demás chanchullos se quedan con el trasero pegado a los sillones de orejas de la Junta, el tabique de las narices agujereado por el perico y las manos metidas en la masa del fondo de serpientes de cascabel. Chaves, que durante tanto tiempo lo hizo y repartió la tarta entre su clientela, ha tenido el cuajo y el cinismo de decir en Málaga, camino ya de Malagón, que este país es de izquierdas. ¡Pues anda, que si no llega a serlo! La derecha, pepeísta o no que sea, gobierna en todas partes menos una. Menos una, sí, y a lo mejor (toco madera) ya ni eso, pues también lo hace, como princesa consorte de un matrimonio morganático, en Vasconia, su hijo tonto. El PNV, que también es diestro, pronto recuperará allí lo que en justicia electoral le corresponde. ¿Creerá Chaves que Cascos, Urkullo, Rivero y Más son de su colla? Pues vaya al oculista, don Manuel, ahora que le sobra el tiempo, pero hágalo pronto, no vaya a ser que con la vaina del copago se lo cobren y en el banco, vista la situación de su cuenta corriente, no le den crédito. ¿No dijo usted, cuando el lío de su hija, que le quedaban cuatro perras ahorradas con el sudor de la frente? ¡Ancha, desde luego, sí la tiene, tan dura como la jeta! Y ahora lo del hijo. ¡Qué buen padre! En Andalucía lleva varios cuellos de ventaja el caballo del PP, pero no bastan, y en Asturias sigue haciendo de las suyas el síndrome letal del 34, pero tampoco basta. Cascos galopa a medio gas. Las nueve y media. No puedo esperar. ¡Hagan juego! ¡Última mano! La edición cierra. Yo, mientras empujo con los pies a Arenas, Cascos y Rosa, escribo entre tres aguas -la de la espera, la esperanza y la decepción- y me persigno. No soy neutral. Estoy en contra de la izquierda, estoy a favor de España.

[Fernando Sánchez Dragó en El Mundo, El lobo feroz (25.III.2012).]

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