Del rojo al amarillo [Dragó]

marzo 12, 2012 § 3 comentarios

NADIE, ni siquiera Público, me ha acusado nunca de hipocresía. La buena noticia de la que hoy me hago eco no es de anoche, pero he pospuesto el comentario para escribirlo con la frialdad que exige. La venganza, frapé. No pocos periodistas, incluso en este mismo periódico, y no digamos en los de tinta roja, han derramado lágrimas de cocodrilo -perdón, colegas- por la muerte de un periodicucho que desde el día de su nacimiento hasta el de su defunción lanzó a diestro, nunca a siniestro, calumnias, insultos, mentiras y venenos. No suscribo el tópico de que el cierre de cualquier cabecera de información es malo para la democracia. Según. Bueno para ella y para Cuba sería, por ejemplo, que cerrase el Gramma. ¡Ojalá lo hiciera también, entre nosotros, el libelo clerical, que no Plural, del inquisidor Dapena! El país, con minúscula, mejoraría. El otro, no, aunque ahora, chupando rueda, aumente su tirada. La hoja parroquial del zapaterismo lo fue de manipulación y no de información, pues manipula y no informa quien sirve a los designios de un gobierno, ya sea éste de feliz o de triste memoria. Peor aún si es lo último, como en el caso que nos ocupa. Algunos dicen que España, desde que Público enmudeció, es un país menos plural (y dale). ¿No será más cierto lo contrario? El servilismo, el sectarismo y la mala baba de perro hidrófobo, lejos de contribuir a la pluralidad, la estrangulan. ¿Debería entristecerme por el óbito, tantas veces deseado, de un diario monocorde y bicolor -del rojo al amarillo. Ahora funde en negro- que siempre me ha vilipendiado, ha faltado a la verdad, ha insultado a la razón y ha escarnecido los valores que convierten a las personas en hombres de bien? Ni borracho. Muerto ese perro, no se acabó la rabia, pero disminuirán sus víctimas. En cuanto a los lectores… ¿Lectores? ¡Pero si Público era un catón para asnalfabetos y un dazibao de titulares para miopes! La zeta con la a… ¡Zeja! ¿Trabajaban en él excelentes profesionales? Pues si de verdad lo son, pronto saldrán de apuros. Y si no, unas cañas a cuenta del sindicato. Ya sabían al enrolarse en la nómina de esa cheka que el curro terminaría cuando Zapatero volviese a la nada. También el verdugo se fue al paro cuando la Constitución prohibió la pena de muerte. ¿Hipérbole? No. Paralelismo. El día en que cerró Público quise brindar con champán, pero la noticia me pilló en Camboya y no pude encontrarlo. Será a mi vuelta. ¡Chin, chin!

[Fernando Sánchez Dragó en El Mundo, El lobo feroz (13.III.2012).]

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